El fotógrafo cubre la ceremonia. Tus invitados cubren lo otro: la mesa a las tres de la mañana, el abrazo en la cocina, la cara de tu vieja cuando entrás.
Escanean el QR de la mesa y ya están adentro. Hasta tu tía.
Nadie spoilea el vestido en Instagram antes de la ceremonia.
En vez de un souvenir que se tira, se van con una foto de esa noche en la mano.
Cargás la fecha, cuántas fotos por invitado y a qué hora se abre la galería. Subís tu logo y tus colores.
Imprimís el cartel de mesa que genera toma! y lo ponés en las mesas. Eso es todo lo que hay que hacer.
Cada invitado con su cupo, sus filtros y el marco de la fiesta. Nadie ve las fotos de nadie.
A la hora que elegiste se destapa el mosaico con todo. Reacciones, favoritas y descarga.