Cada invitado saca sus fotos con el teléfono, sin bajar nada. Al final de la noche se destapa la galería y aparece todo lo que pasó — visto por los que estaban ahí.
Escanean el QR y la cámara se abre en el navegador. Sin app, sin cuenta, sin contraseña. Funciona en cualquier teléfono.
Colores, logo, marco y textos los ponés vos: el logo de la empresa o la temática de la fiesta. Sale quemado en los píxeles de cada foto, no pegado encima.
A la hora que elegiste se destapa el mosaico con las fotos de todos. Reacciones, favoritas y descarga en alta.
Armar un evento lleva cinco minutos. El resto pasa solo.
Cargás la fecha, cuántas fotos por invitado y a qué hora se abre la galería. Subís tu logo y tus colores.
Imprimís el cartel de mesa que genera toma! y lo ponés en las mesas. Eso es todo lo que hay que hacer.
Cada invitado con su cupo, sus filtros y el marco de la fiesta. Nadie ve las fotos de nadie.
A la hora que elegiste se destapa el mosaico con todo. Reacciones, favoritas y descarga.
Cada invitado elige sus favoritas desde el teléfono y quedan en una cola. En la mesa, un operario las busca por nombre, las imprime y se las entrega en 10×15 sin bordes.
Es lo que separa a toma! de una carpeta compartida: el recuerdo se lo llevan esa misma noche, impreso, con tu marca. Se suma al QR y se cobra por copia: el promedio baja cuantas más se imprimen.
Ver precios con impresión →Colores, logo, marco y textos los ponés vos: el logo de la empresa, o la temática de la fiesta. El sello va quemado en los píxeles de cada foto, así que sobrevive a cualquier recorte o captura de pantalla.
En toma! la marca propia viene incluida en todos los planes. No es un extra.
La misma plataforma, cada fiesta con lo suyo.
No. Escanean el QR y la cámara se abre en el navegador del teléfono. Cargan su nombre una sola vez y ya están adentro.
No puede. El cupo se cuenta del lado del servidor y está atado al teléfono: borrar los datos, entrar en incógnito o cargar otro nombre no le devuelve ninguna foto.
Compartirlo se puede, usarlo no. La cámara se habilita solo dentro del predio: fijás el centro del salón desde el panel y elegís el radio.
No. La galería está cerrada por una regla de la base de datos, no por un cartel en la pantalla. Antes de la hora el servidor no devuelve una sola foto ajena, ni aunque alguien adelante el reloj del teléfono.
Sí, y es lo que recomendamos. Desde el panel ves todas las fotos apenas se sacan y ocultás lo que no va, mucho antes de que la galería se abra.
Sí, con la mesa de impresión. Cada invitado elige sus favoritas desde el teléfono y un operario con su impresora se las entrega en 10×15 sin bordes, en el momento. Se suma al QR y se cobra por copia: Gs. 27.000 las primeras 100, y el promedio baja cuantas más se imprimen. Arranca en 100 copias.

Armás el evento en cinco minutos y el QR queda listo para imprimir.
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